Quienes somos?

Armonizar es una institución sin fines de lucro, fundada en el Perú en 1997, dedicada a fomentar la armonía física, psicológica y espiritual en los niños con fisura en el labio y paladar.

Es una asociación vinculada al Movimiento de Vida Cristiana.

La conforman profesionales católicos, voluntarios de diversas especialidades , que buscan realizar su misión mediante una atención interdisciplinaria e integral.

Todo comenzó en el año 1997. Un amigo de Chincha, un pequeño poblado en el costa sur del Perú, nos pidió ayudar a un niño de escasos recursos con una enfermedad. No sabíamos lo que era. Él se llama Aldo.

Lo primero que nos dimos cuenta es que nuestro nuevo amiguito no necesitaba únicamente ayuda económica. Precisaba atención médica, preocupación y sobretodo, mucho amor. Entonces, con un grupo de amigos del Movimiento de Vida Cristiana nos vimos en la urgencia de realizar actividades para ayudarlo. Y así fue.

Cuando comenzamos a buscar ayuda, nos dimos cuenta que existían muchos otros casos semejantes, muchos niños que no tenían un espacio de rehabilitación integral. En el Perú no existía ninguna institución que ofreciera ayuda en diversas áreas que son importantes par ellos. Así, decidimos convocar a médicos y terapeutas amigos para brindar una ayuda más efectiva. Al leer el libro “El silencio”, de una persona muy especial para nosotros, Germán Doig, escogimos el nombre de la asociación que nacía: ARMONIZAR. Nuestra meta siempre ha sido fomentar una armonía integral para los niños, y estamos seguros que se realizará plenamente en el Señor Jesús.

En el año 1999 gracias al invalorable apoyo del Centro Médico “Sagrada Familia”, de la asociación Solidaridad en Marcha, ubicado en un barrio muy pobre de Lima, San Juan de Miraflores, pudimos contar con nuestro primer consultorio permanente, donde comenzamos a realizar tratamientos en educación de la voz, habla y lenguaje, así como talleres y consejería familiar. ¡Pero necesitábamos más espacio!

El Movimiento de Vida Cristiana, en el siguiente año, nos cedió parte de sus instalaciones en el Centro Pastoral Jesús María. Aún manteniendo ese local, en ese mismo año, ampliamos la cobertura a más niños de escasos recursos al iniciar nuestro trabajo en las instalaciones de la Parroquia del Sagrado Corazón de María, en Barranco.

Muchos niños nuevos llegaban y necesitábamos ofrecer un servicio cada vez mejor. Así, desde enero del año 2001, tuvimos la alegría de alquilar un pequeño local. En el 2002, alquilamos y nos mudamos a un nuevo local, ahora más grande y con más consultorios y espacios para atender cada vez mejor a los niños.

Tenemos muchos sueños y queremos realizarnos. Descubrimos que Dios nos ha llamado a ayudar a muchos niños con fisura labio-palatina. ¡Y queremos hacerlo! Les damos gracias a todos nuestros profesionales y voluntarios, y también a todos aquellos que de muchas maneras nos ayudan a seguir llevando armonía y reconciliación no sólo al rostro, sino al corazón de muchas personas. ¡Que Dios los bendiga!